Cuando pensamos en un podólogo, muchas personas lo relacionan únicamente con el tratamiento de durezas, callos o uñas encarnadas. Sin embargo, la Podología es una profesión sanitaria regulada en España con competencias propias para diagnosticar y tratar numerosas afecciones y deformidades del pie.
Pero ¿hasta dónde llegan exactamente las competencias de un podólogo?
Diagnóstico de patologías del pie
El podólogo está capacitado para explorar al paciente, realizar un diagnóstico podológico y establecer el tratamiento adecuado dentro de su ámbito profesional.
Esto incluye problemas dermatológicos y ungueales, alteraciones biomecánicas, deformidades, lesiones musculoesqueléticas y otras patologías que afectan al pie y a la extremidad inferior.
¿Puede un podólogo recetar medicamentos?
Sí. En España, el podólogo puede prescribir medicamentos sujetos a receta médica dentro de sus competencias profesionales.
Esto permite utilizar tratamientos farmacológicos cuando una patología del pie lo requiere, como determinados antiinflamatorios, analgésicos, antibióticos, antifúngicos o anestésicos locales, siempre después de valorar cada caso y comprobar posibles contraindicaciones.
Pruebas complementarias y diagnóstico por imagen
Para llegar a un diagnóstico preciso, el podólogo también puede utilizar e interpretar diferentes pruebas complementarias relacionadas con la patología del pie.
Entre ellas pueden encontrarse el estudio biomecánico de la pisada, determinadas ecografías, pruebas vasculares o el radiodiagnóstico podológico. De hecho, la legislación española contempla expresamente el uso autónomo por parte del podólogo de instalaciones y equipos de radiodiagnóstico propios de su actividad, siempre dentro de sus competencias y cumpliendo los requisitos establecidos.
Cirugía podológica
La cirugía también forma parte de las competencias profesionales de la Podología.
Cuando los tratamientos conservadores no son suficientes, el podólogo puede realizar procedimientos de cirugía podológica, desde cirugía ungueal para determinadas uñas encarnadas hasta intervenciones sobre partes blandas y determinadas patologías óseas o articulares del pie.
Como en cualquier procedimiento quirúrgico, debe existir previamente una correcta valoración, indicación clínica, consentimiento informado y unas instalaciones sanitarias adecuadas.
Prescripción de ortesis y tratamientos ortopodológicos
Otra de las áreas fundamentales es la ortopodología. El podólogo puede valorar, indicar, diseñar, elaborar y evaluar tratamientos como soportes plantares personalizados, ortesis digitales, férulas y otros dispositivos destinados a modificar cargas, proteger determinadas zonas o mejorar la función del pie.
Por eso, unas plantillas a medida no deberían elegirse únicamente por el tipo de dolor: deben partir de una exploración y un diagnóstico previo que determine qué necesita realmente cada paciente.
El podólogo: un profesional sanitario especializado en tus pies
Diagnosticar, prescribir medicamentos, realizar pruebas complementarias, utilizar técnicas de diagnóstico por imagen, aplicar tratamientos ortopodológicos o realizar cirugía son algunas de las competencias sanitarias que forman parte de la Podología en España.
Eso sí, todas ellas se ejercen dentro del ámbito profesional del podólogo y según las necesidades de cada paciente. Cuando una patología requiere la intervención de otra especialidad, el trabajo coordinado entre profesionales sanitarios es fundamental.
En Clínica Podología Los Valles, en Guadalajara, realizamos una valoración individual de cada paciente para identificar el origen del problema y plantear el tratamiento más adecuado.
Si tienes dolor, una lesión, una deformidad o cualquier problema en tus pies, pide cita con nuestro equipo de podología en Guadalajara y estudiaremos tu caso.
